— marzo 29, 2021 a las 11:45 am

ESPECIAL Minera china Shougang Hierro Perú viola derechos laborales en Perú

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Mientras el principal impulsor de la actividad minera –el Ministerio de Energía y Minas- señala que desconoce las cifras de contagios y muertes por Covid19  de su sector, los sindicatos de trabajadores mineros y las familias de los trabajadores demandan justicia y mayor fiscalización ante muertes y propalación del virus en los centros mineros del país. La empresa que más denuncias reporta en la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL) es la transnacional china Shougang Hierro Perú, a su largo historial de violación de derechos laborales se suma los contagios y muertes por el incumplimiento del protocolo de bioseguridad y control sanitario para prevenir el Covid19, jornadas atípicas de trabajo y condiciones de precariedad –durante 30 a 60 días los trabajadores duermen en carpas-. Además, tras la muerte de un trabajador, las familias pierden el derecho a la vivienda, la minera ha procedido a remitirles cartas notariales para desalojarlos.

Escribe Maga Zevallos
Con la colaboración de Marilyn Céspedes Almendra Zevallos

En el año de la pandemia la empresa Shougang ha obtenido millonarias ganancias debido a la demanda internacional de este metal, el alza del precio del hierro tuvo un nuevo récord el año pasado, alcanzando picos de hasta $145 por tonelada, así al 31 de diciembre de 2020, la transnacional declaró ganancias netas de 1,267 millones de soles, 19.48% más que el año 2019, que obtuvo 1,061 millones de soles. Aunque las finanzas de la empresa no se han visto afectadas por la pandemia, la relación laboral con sus trabajadores se ha agravado en el último año, desde el primer día de iniciada la emergencia sanitaria y la paralización de las actividades económicas, la minera siguió operando, en Marcona tuvo que intervenir la Policía, el alcalde, entre otras autoridades locales para que cumplan la normativa de aislamiento.

Frente a la incertidumbre de los trabajadores mineros de perder el empleo y las casas donde habitan, la pandemia les obligó a seguir laborando sin que el empleador les garantice seguridad y salud en el trabajo. Como la empresa no tiene campamentos dentro de la mina, los trabajadores son internados entre 30 a 60 días, para ello Shougang instaló un total de 23 carpas o iglús entre el Área de Mina (10) y el Área Metalúrgica de San Nicolás (13), en cada carpa conviven entre 10 a 15 trabajadores; como se puede ver en las fotos, son espacios que no tienen ventilación.

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Los funcionarios de la mina, incluso habilitaron una zona denominada La Barraca, un empleado minero –que solicita mantener su nombre en el anonimato por temor a represalias- señala que esta área atenta contra la salud de los trabajadores, porque está rodeado de chatarras (maquinarias viejas), insectos y ratas, y exige que la SUNAFIL realice una inspección exhaustiva en todas las instalaciones de la mina sin previo aviso, «estamos cansados que multen a la empresa, queremos que se ordene el cierre definitivo de esta zona por no tener las mínimas condiciones de higiene y salubridad», dice.

“A pesar de los millonarios ingresos debido al alza del precio del hierro, Shougang mantiene entre 30 a 40 días en carpas a sus trabajadores

El 23 de marzo un grupo de empleados envío una carta al ingeniero Antonio Guzmán, Superintendente General de Nuevo Sistema de Chancado y Transferencia de Mina de Shougang, solicitando ser trasladados hacia San Juan de Marcona para que puedan tener horas de descanso en condiciones dignas, señala el documento: «Las áreas asignadas no cuentan con las condiciones necesarias para la prevención del Covid (…) el personal no concilia un descanso adecuado por la presencia de trabajos mecánicos (taller metal-mecánico a menos de 30 metros genera ruido permanente) y excesivo calor durante el día debido al material sintético del iglú (…). Precaria conexión de agua potable, ya que el servicio de agua no se abastece para realizar el aseo adecuado del personal, disposición inadecuada de los contenedores de residuos sólidos, observando que no presentan tapas, lo que favorece la proliferación de insectos».

Trabajadores actualmente internados en la mina acusan a Shougang de no garantizar condiciones laborales

Ha transcurrido un año desde el inicio de la pandemia, y en ese lapso el Sindicato de Obreros de Shougang Hierro Perú ha denunciado hasta en 67 oportunidades a la empresa por no cumplir con el protocolo de bioseguridad para prevenir el Covid19, por lo que la Sunafil multó en dos oportunidades a la mina por un monto de 834 mil soles (Infracción N°60-2020 y N°72-2020). «Shougang está violando el derecho al descanso, a la dignidad humana, salud y seguridad; que son violaciones a derechos humanos fundamentales y a normas legales en materia a salud y seguridad en el trabajo y jornada laboral», manifiesta Nelly Ledesma, abogada laboralista y asesora del Sindicato de Obreros de Shougang.

Además, la mina tiene una sanción (Infracción N°147-2020), por incumplir el sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo, lo que causó la muerte del trabajador Fredy Lollaga de la Cruz (51), quien a pesar de tener la función de trabajador de limpieza estaba realizando actividades especializadas de carga y descarga de mineral, donde fue aprisionado por la faja transportadora en la bodega de un barco carguero.

Dos informes (N°75-2020-SUNAFIL/IRE-ICA/SIAI y N°015-2021/SUNAFIL INSSI) elaborados por la SUNAFIL señalan que durante la pandemia emitieron 150 órdenes de inspección en el sector minero a nivel nacional, de ellos 13 corresponden a la mina Shougang.

De estas 12 órdenes de infracciones, ocho corresponden a incumplimiento al Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo. Otro aspecto que resalta el informe son las condiciones de seguridad en la que vienen trabajando la principal fuerza obrera de la transnacional china. Asimismo, se observa el incumplimiento de la jornada laboral (horarios y descansos remunerados).

Según el registro de asistencia del mes de agosto de 2020 que la propia SUNAFIL sistematizó, de los 281 trabajadores que firmaron asistencia, la totalidad superó las once horas de trabajo; es decir la empresa incumple el Convenio Colectivo que establece tres turnos de ocho horas diarias de manera rotativa. Los trabajadores denunciaron que estos hechos se vienen dando desde el mes de julio del año pasado, desde que la empresa les hace firmar una “declaración jurada interna”, donde autorizan su internamiento por 30 a 60 días para vivir en iglús, decidiendo y/o condicionando con ello al trabajador permanecer dentro del centro de trabajo, después de terminar sus labores.

«Es cuestionable que el empleador pretenda decidir y/o condicionar al trabajador para su retorno al trabajo la permanencia dentro del centro de trabajo luego de terminada su jornada de trabajo, limitándose el disfrute de sus horas de descanso durante la jornada diaria, así como respeto del día de descanso semanal obligatorio, ya que si bien no se encuentra realizando labores efectivas, no puede decidir libremente sus actividades que pertenecen a la esfera íntima del trabajador, limitando sus derechos constitucionales, tales como la intimidad personal y familiar, a elegir su lugar de residencia, al disfrute del tiempo libre y descanso», fragmento del acta 1204-2020-SUNAFIL/IRE-ICA.

El acta emitido hace siete meses cuestiona el método de trabajo que implementó la mina, sin embargo la SUNAFIL sigue sin cerrar esas “carpas temporales”, que llevan más de ocho meses albergando a los trabajadores que no les queda otra opción que trabajar en esas condiciones o perder el empleo.

24 TRABAJADORES MUERTOS CON COVID-19

Las denuncias por los contagios y muertes por coronavirus lo han hecho público los trabajadores mineros, el Sindicato de Obreros, las viudas y familiares de los trabajadores fallecidos, el alcalde de Marcona, Elmo Pacheco, y los medios de comunicación de la región Ica y Marcona. Actualmente, hay un registro de 24 trabajadores fallecidos, entre obreros y empleados de Shougang.

Frente a estas denuncias, el 13 de marzo, la empresa ha salido a desmentir mediante comunicados pagados en los medios de comunicación de circulación nacional, afirmando que cumplen con el Plan para la Vigilancia, Prevención y Control del Covid19 en el trabajo, y que no tienen dentro de las áreas de la mina ningún caso Covid.

La reacción de los familiares de los fallecidos ha sido de ir a increpar a los funcionarios de la mina. En la puerta de la empresa las familias gritaban: ¡Justicia, justicia, justicia! Una de las mujeres le cuestionó al jefe de relaciones industriales de Shougang, Julio Richarte. «Usted va al Seguro ¿qué cosa hay? No hay medicamento, el trabajador tiene que comprar de su bolsillo, si no tiene el trabajador ¿imagínese un trabajador de Pueblo Joven que no tiene?, esa es la desesperación señor Julio, hay que entender al pueblo (…) ¿Qué está esperando esta empresa? », reclama indignada.

Otra mujer grita: «Desgraciadamente hay trabajadores o esposos que le tienen miedo a la Shougang ¿por qué? Porque hay represalias, te tildan: tú fuiste, te señalan y te botan ¿por qué?… la mayoría de trabajadores de la Shougang Hierro Perú se mueren ¿Por qué? , porque se llevan todo ese polvo dentro de su organismo».

Siguen los reclamos: «¿por qué se tiene que morir un trabajador más? Usted es padre, tiene hijos, familia, pero desgraciadamente no hay sentimientos y me apena cuantas madres lloran, ¿Por qué señor Richarte? No hay ni medicamentos (…) los trabajadores se han ido (han muerto), la empresa dos semanas después les botan de la casa y a dónde se van ¿dónde se van? ».

El 21 de febrero los familiares de tres trabajadores mineros fallecidos denunciaron que la minera Shougang no asumió su responsabilidad y los abandonó a su suerte

«Cómo es posible que mi esposo esté ocho días en el Anexo 6, lleno de trabajadores con Covid (…). Estamos cansados de enterrar a nuestros esposos, familiares. Doctor Julio Richarte, de la misma manera que llegan los camiones llenos de los policías con los trabajadores que hacen huelgas deben llegar los camiones de Shougang con médicos y asistentas sociales ¿Cómo que no hay? Como nosotras hemos conseguido médicos para nuestros esposos», cuestiona otra de las mujeres presentes.

Añade: «Me hablan del Estado ¿vamos a ver lo que hace el Estado? ¡No!, hábleme doctor lo que la empresa ha hecho, ¿Qué ha hecho? nada, siguen gestionando ¿Cómo hacemos doctor? Si siguen muriendo más trabajadores. Soy una esposa indignada, porque cada pastilla para cuatro días me gasto 700 soles y tengo boletas; porque EsSalud no tiene y la empresa me da ibuprofeno y paracetamol».

DENUNCIAN NEGLIGENCIA DE LA EMPRESA

Familiares denuncian contagios en la mina Shougang.

Las viudas de los trabajadores fallecidos respaldadas por el Sindicato de Obreros han denunciado negligencia por parte de la empresa, debido a que no se detectaron los contagios a tiempo, ni se les brindó la atención médica necesaria y de manera oportuna. Acusan a Shougang de no entregar los resultados de las pruebas que se realizan los trabajadores, por lo que muchos de ellos -quienes han tenido síntomas Covid- han tenido que salir de la mina para recurrir a médicos particulares y cubrir los gastos de pruebas moleculares.

Algunos trabajadores han bajado caminando desde la mina hasta Marcona para buscar atención médica frente a los síntomas del Covid19

«A mi papá lo atendieron en enfermería de la empresa, pero esa atención no ha sido de primera o de calidad porque cuando él llegó a Marcona tenía menos saturación y eso ocurrió porque la enfermedad ya había avanzado en la mina. Había estado una semana mal, con ´garraspera´ y tratándose solo con pastillas que no le hicieron nada; no era una simple bronquitis como le habían dicho, era Covid lo que tenía mi padre y en ningún momento le dieron medicación para Covid. La empresa miente y engaña diciendo que no hay pacientes Covid en la mina», acusa Paola Apaza, hija del trabajador fallecido, Dámaso Sabino Apaza.

Informe de resultados de la prueba Covid de Damaso Apaza

Por su parte Kathy Crespo, viuda del trabajador Santos Hualcasayco, comenta que cuando se enteraron que en la mina que su esposo estaba internado y en una situación muy grave, hubo una parada en todas las plantas de la minera. «Ese día se tomó la prueba a varios trabajadores, no a todos. A mi esposo le habían tomado la prueba rápida arriba y le dijeron que no tenía Covid, que no estaba contagiado; sin embargo él ha estado una semana y media trabajando arriba así mal. Le ponían las ampollas y le decían que solo era una tos, que era leve, que se le iba a pasar, que no se preocupara, que siguiera normal, pero no fue así».

Los familiares comentan que ante los malestares físicos característicos de esta enfermedad, algunos trabajadores solicitaron su salida de las instalaciones. Sin embargo, la empresa les condicionó la salida ajustando su remuneración económica y haciéndoles firmar una declaración jurada en la que se especificaba que no habían tenido síntomas de la enfermedad ni contacto con algún contagiado.

«Cuando mi esposo se comenzó a sentir mal fue al tópico y ahí el doctor Quispe le aplicó una ampolla para la faringitis y le dijo que podía aislarse ahí mismo porque solo estaba mal de la garganta. Mi esposo le dijo que no y exigió que se le llevara a Marcona. Con la desesperación, para poder salir tuvo que firmar la declaración donde decía que estaba saliendo sano y lo bajaron junto a dos trabajadores más. Un día antes de bajar, me contó que le habían tomado la prueba de antígenos a todos los trabajadores de la mina, pero los resultados iban a demorar todavía tres días. Por eso cuando lo recogí, lo llevé a la clínica para tomarle la prueba y ahí salió que tenía Covid 19», dice Carmen Muñoz, viuda del trabajador Manuel Ángel Merino.

Declaración Jurada de salida de Damaso Apaza.

«A mi papá le dijeron que como no había cumplido los treinta días de trabajo no se le iba a pagar porque estaba saliendo antes. Mi papá no sabía qué hacer y yo le dije que no importaba el dinero porque nada podía comprar su salud. Aun con esas amenazas, él bajó. Mi papá había pedido que se le hiciera la prueba de Covid 19, en ningún momento la empresa accedió, solo cuando mi papá salió de la mina recién se la tomaron y nunca le entregaron sus resultados, ni por correo, menos en papel físico», señala Paola Apaza.

Las familias de los trabajadores fallecidos manifestaron que la empresa en ningún momento tuvo la intención de dar seguimiento y acompañamiento a la enfermedad de los trabajadores y que fueron ellas quienes tuvieron que asumir la responsabilidad económica y de cuidado.

«El Secretario Ortiz Pinto avisó que mi padre necesitaba oxígeno, que estaba en casa con medicación y con médico particular. La empresa se comprometió en asistir a mi casa porque solo yo estaba al cuidado de mi padre. Me dijeron que espere a la asistenta y al doctor, pero nunca vinieron. Cuando llevé a mi papá a Lima y la empresa se enteró que estaba en Lima tampoco me llamaron, nunca me preguntaron ¿dónde te estás quedando?, ¿qué necesitas? Al menos preguntar cómo está mi padre. Él trabajó por más de 27 años y no preguntaron en ningún momento por él; cuando falleció, solo me enviaron un mensaje frío de whatsapp, ni siquiera una llamada. No hubo ningún acompañamiento durante la enfermedad de mi padre», se queja impotente la hija de Apaza.

La minera ha enviado al alcalde de Marcona, Elmo Pacheco y al dirigente sindical, Julio Ortiz, cartas notariales por denunciar públicamente estos hechos

Kathy Crespo manifestó que después de mucha insistencia la mina recién dio respuesta: «la asistenta social de la empresa me respondió y le dije que mi esposo estaba cada vez mal, le pedí que venga el doctor de la empresa para que vea lo mal que estaba mi esposo y me dijeron que no se podía porque mi esposo había firmado el documento diciendo que él bajaba con permiso sin pago y que estaba sano. Ese es el mismo documento que les han hecho firmar a todos los trabajadores, a todos. A mí me dieron ayuda el último día porque yo insistí, porque yo fui a buscarlos, no porque ellos vinieron».

Frente a todos estos hechos, el 19 de marzo el Sindicato de Obreros de la mina envío un oficio al ministro de Trabajo, Javier Palacios, que dice lo siguiente: «nuestro Sindicato solicitó a su despacho, con carácter de urgencia, detener los largos internamientos que obligan a los trabajadores de Shougang a estar dentro de los campamentos provisionales denominados “iglús” entre 30 a 60 días, son carpas precarias y tugurizadas (…). Además, la empresa viene maltratando a las viudas, exigiéndolas la entrega de las viviendas; por lo que reiteramos que intervengan inmediatamente los iglús, por ser foco de infección del virus».

Agrega el documento que el gremio solicitó a la empresa y a la SUNAFIL la paralización temporal de las actividades en las áreas de trabajo, a fin de realizar despistajes de Covid19 y desinfección de las áreas de trabajo.

Este caso ha llegado al Congreso de la República, el 12 de marzo se formó una Grupo de Trabajo: “Empresa Shougang Hierro Perú –frente al Covid19”, para este miércoles 31 de marzo se desarrollará la primera mesa de trabajo en el distrito de Marcona, donde se recopilará información respecto al cumplimiento al Plan para la Vigilancia, Prevención y Control del Covid19 en el trabajo, por la empresa Shougang Hierro Perú S.A.A.

El Congreso mediante oficio ha confirmado la participación del Gerente General Adjunto de la empresa minera Shougang Hierro Perú, el Presidente de la Comisión Especial Covid-19 del Congreso, los Congresistas de la región Ica, el Director Regional de salud Ica, el Alcalde provincial de Nasca, el Alcalde distrital de Marcona, el Secretario General del Sindicato de Obreros SHP, el Intendente de SUNAFIL Ica, la Defensoría del Pueblo de Ica y el Presidente del CLASS de San Juan de Marcona.

18 AÑOS DE HUELGA POR PLIEGOS DE RECLAMO

Trabajadores mineros en huelga indefinida desde el 23 de marzo hacen un tributo a los trabajadores mineros muertos por COVID19.

El 16 de marzo, hace 13 días, los trabajadores que forman parte del Sindicato de Obreros iniciaron una huelga indefinida en reclamo de mejoras laborales, esta huelga lo realizan cada año desde hace 18 años porque los trabajadores no llegan a un acuerdo con la empresa Shougang en la Negociación Colectiva. Este año el pliego de reclamos tiene 17 puntos, entre ellos destaca el aumento de remuneraciones general de nueve soles (S/.9) diarios y la nivelación de remuneraciones; fundamenta el documento que la transnacional china tuvo millonarias utilidades debido a las perspectivas de crecimiento en el mercado de hierro mundial, por lo que no representa ningún tipo de afectación a la empresa.

En el pliego de reclamos llama la atención el monto de la asignación de refrigerio por jornada de trabajo: cuatro soles (aproximadamente U$1.06), además del pedido explícito del otorgamiento de una casaca térmica: «el presente pedido se realiza ante la situación de un clima adverso que existe en las áreas de trabajo. Durante años el empleador no ha brindado implementos de protección para el frío (…), se justifica el otorgamiento en vista que tiene que ver con las condiciones de seguridad y salud en el trabajo…».

Julio Ortiz, Secretario General del Sindicato de Obreros sostiene que la huelga se desarrolla ante la posición vertical y negativa que ha tenido la empresa Shougang durante el proceso de negociación colectiva, «la empresa trata de imponer una bolsa económica de S/. 2,000.00 por única vez y se niega a otorgar un aumento de salarios y a atender las condiciones de trabajo». Ortiz señala que los trabajadores mineros están en Ica para demandar además el cumplimiento del protocolo de bioseguridad debido al número de muertes y contagios que se vienen dando en la mina.

«Nuestra huelga no solo es por la solución de nuestro pliego de reclamos, sino también demandamos un trato humano a las viudas de los trabajadores fallecidos, que la empresa condone las deudas de estos trabajadores y que las viudas e hijos de los compañeros fallecidos no sean desalojados de sus viviendas», dice Ortiz.

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