— julio 29, 2020 a las 6:42 pm

Defensoría del Pueblo: Se debe priorizar la atención de la salud mental y desarrollar el enfoque de discapacidad en las políticas nacionales

Por

Andina

En el proyecto de Política Nacional Multisectorial de Salud (PNMS) – “Perú, país saludable” próximo a aprobarse se plantean 3 objetivos prioritarios los cuales orientan la conducción de la política de salud al 2030. Estos son “Mejorar los hábitos, conductas y estilos de vida saludables de la población”, “Asegurar el acceso a servicios integrales de salud de calidad y oportunos a la población” y “Mejorar las condiciones de vida de la población que generan vulnerabilidad y riesgos en la salud”. Todos, deben incluir los lineamientos que orienten la acción gubernamental e indicadores que midan el impacto, en lo que se refiere a la atención de la salud mental en el Perú.

Respecto al objetivo de mejorar los hábitos, conductas y estilos de vida saludables de la población, se han planteado lineamientos centrados exclusivamente en la salud física, esto a pesar de que las enfermedades mentales y los trastornos de la conducta son problemas de salud cada vez más recurrentes en la población. Sobre el tema, la OMS señala que “la mejora de la nutrición, el mayor acceso a la educación, el cuidado de la calidad del ambiente y la vivienda, y el fortalecimiento de las redes comunitarias pueden mejorar la salud mental de las poblaciones”. En tal sentido, es necesario que, con la finalidad de proteger la salud de los peruanos, la PNMS incluya en su desarrollo, lineamiento sobre la prevención y atención temprana de la salud mental.

En lo referido al aseguramiento del acceso a servicios integrales de salud de calidad y oportunos, la Defensoría del Pueblo demanda a las autoridades a incluir y priorizar, en la PNMS, metas y lineamientos respecto a la implementación de los servicios de atención de la salud mental basados en la comunidad, tal como se señalan en el “Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental Comunitaria 2018 -2021”, esto son los Centros de Salud Mental Comunitario, Hogares Protegidos, Unidades de Hospitalización de Salud Mental y Adicciones, entre otros en número y presupuesto necesario para su crecimiento y sostenibilidad en el tiempo. Llama la atención que, a pesar de la importancia de este documento en la política de salud mental, no se encuentre alineado al proyecto de PNMS.

Señala la Defensoría del Pueblo que con relación a la mejora de las condiciones de vida de la población que generan vulnerabilidad y riesgos en la salud, es importante tener en cuenta que la salud mental no atendida oportunamente condiciona también a que los ciudadanos enfrenten un mayor grado de obstáculos en su desarrollo. En tal sentido es importante considerar la implementación de un sistema de vigilancia de la salud mental.

Respecto al desarrollo del enfoque de discapacidad sostiene que «si bien se menciona como uno de los enfoques transversales de la política, no se llega a desarrollar en lo lineamientos propuestos, tal es así que no se hace referencia a la a la accesibilidad, disponibilidad, calidad y adaptabilidad de los servicios de salud a las distintas necesidades de las personas con discapacidad. Incluso la definición de discapacidad que se utiliza omite la referencia a las barreras que impiden la participación en sociedad y más bien se limita a resaltar las deficiencias en las personas».

Ante esta situación, la Defensoría del Pueblo advierte la falta de priorización de la salud mental en la propuesta de Política Nacional Multisectorial de Salud – “Perú, país saludable” y demanda a las autoridades a desarrollar lineamientos y plantear metas en relación con la atención de la salud mental en el Perú, así también, el desarrollar el enfoque social y de derechos de discapacidad.

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