— septiembre 16, 2020 a las 2:00 pm

Nicholas Robins: «Estado peruano se niega a ver a Huancavelica como un sitio contaminado»

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Huancavelica es una de las ciudades más contaminadas por mercurio en el mundo, porque fue productor de mercurio durante 400 años hasta los años 70s. A pesar de la inactividad de la mina Santa Bárbara, sus habitantes todavía viven en una permanente exposición a los rezagos de la contaminación. El 2015 un estudio realizado por el Consejo de Salud Ambiental reveló que aproximadamente 3,500 viviendas y 19 mil personas –casi la mitad de la población- están expuestas a mercurio, plomo y arsénico. El investigador norteamericano, Ph.D. Nicholas Robins, presidió este estudio y desde hace una década investiga el grado de contaminación de metales pesados que están expuestos los huancavelicanos, quienes han recurrido a instancias legales para que el Estado asuma su responsabilidad de descontaminar la ciudad.

La mina Santa Bárbara estuvo en funcionamiento más de 400 años y hace casi un siglo que está inactiva, pero ha dejado un gran pasivo en la ciudad que es la contaminación por metales pesados. En la actualidad, ¿cuál es el nivel de exposición en el que se encuentran los ciudadanos de Huancavelica?

El nivel de exposición es muy alto, porque durante la época colonial gran parte del mineral de cinabrio se comenzó a refinar en el barrio de San Cristóbal que está dentro del distrito y la ciudad de Huancavelica, además se refinaba el mineral en otros barrios, como el de Sacsamarca. Por ello, hace cuatro años, decidimos tomar muestras de las casas que forman parte del estudio del Consejo de Salud Ambiental para analizar la contaminación en los suelos por XRF e identificamos que el problema no solo era con el mercurio, sino también con el plomo y arsénico; el nivel de exposición polimetálica es sumamente alta.  

Hay que recordar que la gente más humilde de Huancavelica vive en casas de adobe, porque construyeron sus casas utilizando el suelo que está muy contaminado. Mediante el estudio, hemos demostrado que, en muchos casos, las paredes y los pisos de estas casas tienen emanaciones de vapores de mercurio.

Desde que presentó el proyecto “Remediación del mercurio en Huancavelica” en el 2015, ¿se ha ejecutado algunas de las propuestas de su investigación? ¿Ha contado con algún tipo de apoyo?

Recibimos la ayuda de gente que apoya nuestro trabajo y nuestra organización promovió la protección de 60 casas, se priorizó el nivel de contaminación por mercurio y el número de niños por vivienda, pusimos yesos en las paredes y pisos de cemento, y con este proceso de encapsulamiento hemos reducido el nivel de emanación de vapores de mercurio, que no lo elimina, lo que hace es reducir la exposición de polvo que se genera dentro de las casas con las actividades cotidianas.

Este proceso es una ayuda para que haya menos exposición de vapor y polvo, pero no es una solución permanente porque los patios de las casas siguen con un suelo contaminado, y la gente entra y sale llevando contaminantes. Yo he intentado comunicarme con Mi Vivienda, y demás instituciones del Estado, pero no hay respuesta para dar solución al problema.  

En ese caso, ¿lo mejor sería la reubicación o seguir apostando por la remediación?

Yo soy de Nueva Orleans, una ciudad que fue desolada por el huracán Katrina. Lo que mucha gente decía era que debían reubicar la ciudad porque estaba inundada, pero yo no estaba de acuerdo porque esa es mi ciudad, parte de mi identidad, mi herencia y yo no tengo que dejar mi ciudad por una falta de acción del gobierno. Es el mismo caso que el de los huancavelicanos. Huancavelica es una ciudad encantadora, la gente es amable, tienen sus iglesias y sus plazas y no hay necesidad de reubicarlas. Lo que se necesita es que el Estado asuma sus responsabilidades de darle a la gente un ambiente sano para vivir. Eso es mucho más barato que reubicar a la ciudad. 

Hasta el día de hoy, ¿qué acción ha tomado el gobierno para mitigar la exposición a metales de los huancavelicanos?

Hace tres años aproximadamente yo hice una queja con la Defensoría del Pueblo y ellos han hecho todo lo que han podido para insistir, sugerir e instar a las autoridades competentes para que tomen las acciones necesarias. Pero no ha habido respuestas de las instituciones públicas, pese a muchas reuniones multisectoriales. En la última reunión que sostuvimos hace un año en Lima, había representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros, Ministerio de Vivienda y el Ministerio de Salud, y el representante del Ministerio de Vivienda indicaba que este no era un problema de vivienda, sino de salud. Pero, ¿cómo no puede ser un problema de vivienda si están viviendo en una casa que emana vapores de mercurio?

¿Cómo se ha organizado la sociedad civil para enfrentar esta situación?

Cuando hablamos de acciones concretas, la alcaldía y la gobernación huancavelicana no han hecho nada sustancial y eso es un gran problema. 

Por otro lado, mucha gente habla de la deuda histórica con Huancavelica. El gobierno y la monarquía de España también tienen una responsabilidad porque la gran mayoría de la contaminación surgió cuando el Perú estaba bajo el mandato de la monarquía, en la época colonial. Ellos prefieren pintar la fachada de una iglesia que hacer algo concreto para la gente que hasta hoy está sufriendo las consecuencias de sus políticas extractivas. Si tú ves un gráfico de la producción de mercurio en Huancavelica, la gran mayoría fue durante la colonia. Por eso el gobierno y especialmente la monarquía de España tienen que enfrentar sus propias responsabilidades.


En ese sentido, ¿la demanda que los huancavelicanos han hecho al Estado también debería considerar a la monarquía española?

Sí, pero es muy complicado y cuesta mucho dinero. Lo cierto es que, aunque la monarquía española tiene una deuda histórica con Huancavelica, en este momento, el Estado peruano es el responsable legal que se niega a ver a la ciudad de Huancavelica como un sitio contaminado. 

A pesar de los múltiples estudios que hay sobre esta situación, ¿no ha habido un plan de acción ni a corto o a largo plazo por parte del Estado? ¿Qué se exige exactamente en la demanda?

Que el Estado tome las acciones concretas para garantizar los derechos humanos y constitucionales de los moradores de Huancavelica, lo que implica el compromiso de construir viviendas para los que viven en casas de adobe o tapiado, pavimentar calles, y disminuir la contaminación en el Rio Ichu.

Recientemente, ¿se ha realizado algún tipo de monitoreo ambiental para conocer los efectos de la exposición?

Para mí el tiempo de los estudios ya se acabó. Muchas veces, llevar a cabo estudios es un pretexto para no hacer nada en concreto. Pueden tomar muestras de sangre y decir que no hay mercurio en la sangre de los huancavelicanos, pero eso no quiere decir que no están expuestos o tienen mercurio en sus órganos.

En este contexto de la crisis sanitaria, ¿cómo se ha manejado la situación con las viviendas?, ¿ha aumentado la exposición?

Es razonable asumir que si la gente está quedándose más tiempo en sus casas están respirando más vapores de mercurio y polvo contaminado.

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